Personajes destacados de la época almorávide en Almería
Lorenzo Cara (en Historia de Almería, IEA, p. 107 de la 1ª y 2ª
ed.) se ocupa de este tema con muy poca competencia; de ahí que cometa
múltiples errores. Por lo pronto, no hay ninguna trabazón, sino que lo que hace
es una enumeración, sin ton ni son, de personajes (15 en concreto), muchos de
los cuales no destacaron en la época almorávide, sino en la posterior, la
almohade, y, además, fuera de Almería o del territorio almeriense.
1) Comienza L. Cara citando a ʿABD ALLĀH B. ḎĪ L-NŪN AL-ḤIŶĀRĪ en la 1ª
ed., en claro error que corrige en la 2ª, pues no era originario de Guadalajara
(al-Ḥiŷārī), sino de la tribu de al-Ḥaŷrī. En esa 2ª ed. lo llama ABŪ MUḤAMMAD
IBN ʿUBAYD ALLĀH AL-ḤAŶRĪ, citándolo por otras partes del nombre. No era
necesario ese cambio, salvo la nisba (adjetivo de relación) de al-Ḥiŷārī
por al-Ḥaŷrī. No nació en 1112, sino en 1110, ni falleció en 1190, sino en
1195. Lorenzo Cara no acierta en ninguna de las fechas. Lo curioso del caso es
que Antonio Rodríguez Figueroa, este sí experto, se refiere a él en las pp.
142-3 del mismo volumen, donde destaca precisamente que al-Ḥiŷārī es un error
por al-Ḥaŷrī y él sí da bien las fechas y también los datos biográficos. Era
originario de Canjáyar, circunstancia que no cita Cara. Este tradicionista
(tampoco refiere Cara el ámbito cultural en el que destacó) desarrolló la mayor
parte de su actividad fuera de Almería en la época almohade. Perdió sus libros
en el saqueo de Almería y emprendió el camino del exilio dirigiéndose en primer
lugar hacia Murcia. En esta ciudad se le ofrecieron varios cargos, pero los
rechazó; prefirió dedicarse a una vida ascética y contemplativa. Se marchó
después a Málaga y, finalmente, a Ceuta, donde se estableció. Fue persona muy
venerada.
2) MUḤAMMAD B. ABĪ BAKR AL-ZUHRĪ, llamado “anónimo de Almería” (fechas
inciertas, quizá entre 1115 y 1162). No debía de haberlo incluido Lorenzo Cara.
Durante mucho tiempo el autor de una obra geográfica fue conocido como el
anónimo de Almería, pues daba datos de esta ciudad, pero parecen ser textos
copiados literalmente del almeriense al-ʿUḏrī. Más tarde, en un manuscrito
apareció su nombre, sin que se le pueda relacionar con Almería. De hecho, en
ningún momento se refiere a la cruzada de 1147 contra Almería, que fue
determinante.
3) IBN AL-SUMUR (Almería, 1098-Granada, 1156), de quien no da más datos
que permitan identificarlo, aparte de las fechas de nacimiento y muerte, y
añade que “era jurisconsulto y llegó a ser cadí de la ciudad, cargo desde el que
luchó contra los almorávides”. El caso es que también se equivoca en las fechas
y en los datos que ofrece. Si hubiera consultado la Biblioteca de al-Andalus
hubiera visto que se trata de Abū l-Ḥasan Ibn Aḍḥà, nacido en Almería el 30 de
septiembre de 1079 y fallecido en Granada en junio de 1145. “Ibn al-Sumur” es
una deformación de Ibn al-Šamir/al-Šimr, parte del nombre por el que no fue
conocido. Miembro de una familia árabe establecida en Alhendín (Granada), fue
cadí de Almería desde 1020-1 hasta 1029-30, aunque después volvió a serlo por
poco tiempo, al ser destituido por el mismo emir almorávide que lo nombró, ʿAlī
b. Yūsuf b. Tāšufīn. Fue entonces cuando se trasladó a Granada, donde fue también
cadí. En 1145 se sublevó contra los almorávides, siguiendo el ejemplo de otras
ciudades andalusíes. Poco después murió en extrañas circunstancias, seguramente
asesinado. Compuso poesía y una obra sobre las virtudes del Profeta Mahoma.
4) IBN RIZQ (m. 1165), del que Lorenzo Cara solo dice que fue conocido
por sus milagros. De él sabemos que tenía tendencias ascéticas (solía repartir
el dinero que ganaba entre los necesitados). Tras la cruzada de 1147, se exilió
en Ceuta.
5) ABŪ L-QĀSIM B. YŪSUF AL-ʿĀMARĪ, conocido como IBN ḤUBAYŠ, nacido en
Almería en 1111. El nombre de al-ʿĀmarī que da Lorenzo Cara es un claro error
por al-Anṣārī, como puede verse en la Biblioteca de al-Andalus, donde
Antonio Rodríguez Figueroa, al que se le podía haber encargado el trabajo, elaboró
su entrada al ser especialista en el tema.
6) IBN AL-IMĀM, de quien dice Lorenzo Cara que huyó de Almería y se
encontró con Ibn Ḥubayš en Murcia. Parece un error, quizá al desempeñar el
cargo de imam Ibn Ḥubayš en Murcia.
7) IBN ʿUMAR AL-RUŠĀṬĪ (1074-1147), de quien dice que era “oriundo de
Almería, pero natural de Orihuela”. En realidad, nació en Orihuela y desde los
6 años vivió en Almería, donde murió el día en el que Almería fue tomada, el 17
de octubre de 1147, luchando, pues buscó el martirio. Podría haberse ahorrado
Lorenzo Cara el nasab Ibn ʿUmar por el que no se le conoce.
8) ABŪ ʿALĪ ḤUSAYN. Se refiere a AL-ṢADAFĪ, también conocido como IBN
SUKKĀRA, pero no como Abū ʿAlī Ḥusayn (en realidad era Abū Ḥusayn ʿAlī). Lo considera
almeriense y que huyó de la ciudad, cuando no es así, pues nació en una
alquería de Zaragoza en 1062 y falleció en la batalla de Cutanda, en Teruel, en
1120. Gran parte de su vida la pasó en Murcia. Estuvo en Almería, un tiempo
estudiando y otro enseñando. Por otra parte, fue nombrado cadí de Murcia por el
emir almorávide en 1111, pero como renunció a ese cargo, huyó a Almería y en
esta ciudad se escondió. La incompetencia de Lorenzo Cara hace que diga que
huyó de Almería, dando a entender que fue a consecuencia de la conquista de
1147, cuando ya estaba muerto. Es más, vuelve a referirse a él con otro nombre (ʿAlī
al-Ṣadafī) como si fuera persona diferente (nº 10), cuando es la misma persona.
9) ABŪ L-ḤAKAM ʿABD ALLĀH AL-ANDALUSĪ. No debía de haberlo incluido
Lorenzo Cara, pues este almeriense, que hemos biografiado en la Biblioteca
de al-Andalus bajo el nombre de Abū l-Ḥakam al-Bāhilī (no se llamaba ʿAbd
Allāh, sino ʿUbayd Allāh, y se le dio el apelativo de al-Magribī en lugar de
al-Andalusī) se marchó de Almería en el año 1122, con unos 19 años, para no
volver y fallecer en Damasco en 1155.
10) ʿALĪ AL-ṢADAFĪ. Es el mismo, como he dicho, del número 8).
11) IBN BĀŶŶA, el célebre Avempace, con “v”, que no Abempace, con “b”,
como escribe Cara. Este añade que nació en 1090, cuando no se sabe exactamente
la fecha. Comenta que durante algún tiempo vivió en Almería, cuando tampoco hay
constancia de ello, sino solo de que es probable que pasase por este
puerto y embarcase en él antes de ser asesinado en 1139, pero solo es probable.
12) MAIMÓNIDES. Lorenzo Cara se hace eco del bulo de que este filósofo
judío se refugió en Almería, desde Córdoba, huyendo de los almohades. Incluso
precisa la fecha, 1148, cuando entonces tenía 13 años. Hay que desmentirlo.
13) ABŪ MUḤAMMAD ʿABD ALLĀH B. SAWWĀR, de quien dice que era de familia
noble originaria de Berja y que llegó a ser alcaide de esta ciudad. Se trata de
un poeta granadino que llegó a ser caíd de Berja y que vivió en época almohade,
que no almorávide.
14) ABŪ MUḤAMMAD IBN ʿABD ALLĀH IBN JĀLIṢ, del que dice que era de
familia noble de Purchena, cuando en realidad lo era de una familia de
Marchena, frente a Terque.
15) ABŪ L-ḤAŶŶĀŶ AL-ŠANAŠĪ, al que califica de ejemplo de las élites
rurales, al considerarlo de Senés, pero en realidad era de Tíjola, aunque vivió
en Almería. Le bastaba, como en el caso de otras biografías, haber consultado
la Biblioteca de al-Andalus y las entradas que compuse para el Diccionario
Biográfico de Almería, al que me referiré en otra ocasión.
Como vemos, más errores que aciertos los de Lorenzo Cara. Podría haber
citado otras muchas personalidades que destacaron en la época almorávide; los
cadíes Ibn ʿAṭīya o Ibn al-Farrā’; y otros.
Como podemos comprobar, un despropósito. ¿Cómo le encargan los
coordinadores a Lorenzo Cara un tema para el que no es competente? Como iré
demostrando, en realidad se lo encargó Lorenzo Cara a sí mismo, pues el verdadero
coordinador en la sombra de este volumen ha sido él y se atreve con cualquier
cosa, acostumbrado a ampararse en el IEA (en otro artículo hablaremos de la
estrecha relación que mantienen ambos) y a que nadie le ponga los puntos sobre
las íes.
Se le puede aplicar el dicho popular de “Zapatero, a tus zapatos”, pero
¿cuál es verdaderamente la competencia de Lorenzo Cara? Eso me pregunto yo,
visto lo visto. No obstante, el problema no es él, sino quien lo aúpa. En este
caso, personas concretas dentro del IEA. Lo dicho, lo analizaré en un artículo
más adelante.

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